El sector hospitalario es, en la actualidad, uno de los más afectados desde la llegada del coronavirus a nuestro país; ya que, desde que se notificó el primer caso de coronavirus positivo, las cifras no han dejado de subir. Ocasionando que, tanto hospitales como clínicas, se encuentren en constante batalla por controlar y apoyar a las personas infectadas.
No es una tarea fácil, y somos conscientes de ello, el hecho de que varias personas aplaudan a determinada hora en las noches para seguir motivando a doctores, enfermeras, enfermeros, voluntarios y a todo el personal que se encuentra aportando en una entidad de salud; no significa que ellos dejen de preocuparse por ser propensos a contraer el COVID-19. Debido a que sus uniformes, batas, toallas, sábanas, utensilios, entre otros; pueden estar contaminados, por lo tanto, deben recibir una limpieza y desinfección estricta para evitar la propagación de este virus.
“Es el momento de ayudar y nos ofrecimos para aportar todo nuestro esfuerzo” – Iñigo Odriozola, director de Gureak Ikuztegia lavandería industrial (Noticias de Gipuzkoa, 2020).
Como lo menciona, I. Odriozola, representante de una lavandería industrial en Gipuzkoa, la labor que decidieron asumir las lavanderías industriales para proteger y disminuir la preocupación del personal de salud al momento de lavar sus prendas contaminadas, ha sido de gran ayuda. Realizar un correcto proceso de lavado y desinfección de las prendas textiles, reduciendo las posibilidades de contagio, no es una labor sencilla; ya que, se deben seguir determinados pasos y acceder a máquinas adecuadas para lograr dicho objetivo.

Desde que esta alianza se llevó a cabo, entre hospitales y lavanderías industriales, muchas de las lavanderías industriales se encargan de limpiar y desinfectar grandes cantidades de prendas textiles (sábanas, cobertores de almohadas, toallas, entre otros) que los pacientes infectados hacen uso al momento de ser atendidos, a parte de los uniformes del personal de salud.
Este tipo de situaciones no solo sucede en el Perú, sino también, a nivel mundial. En España, una de las lavanderías industriales de Ilunion, había previsto este tipo de situaciones a causa de lo ocurrido en Italia. La lavandería había puesto a disposición, una cantidad determinada de su personal entrenado y experimentado; con el objetivo de saber afrontar la situación que se asomaba: realizar desinfección de prendas textiles del personal de salud, junto a sábanas y toallas provenientes del mismo centro para ser entregados en 24 horas.
“Desde que entra hasta que sale, el proceso dura unos 35 o 40 minutos, más dos tres segundos de planchado para las prendas planas como las sábanas, algo más para los uniformes” – comentario de Cristóbal Cuevas emitido a EFE noticias.
La llegada del COVID-19 ha ocasionado que se ejecuten nuevos protocolos de lavado; los mismos que fueron emitidos por la Organización Mundial de la Salud. Ejecutados, especialmente, dentro de las lavanderías industriales aliadas con el sector hospitalario, quienes presentan un mayor rango de prendas con urgencia de limpieza y desinfección, haciendo uso de determinados productos y a temperaturas altas. Obteniendo resultados óptimos que el personal de salud no podría alcanzar al realizar los lavados en casa.
Referencias tomadas, adaptadas y traducidas de EFE Noticias, Diario Burgos, Laundry and Cleaning today y Noticias de Gipuzkoa.
